1-Escurre los melocotones, sécalos con papel de cocina, y parte cada mitad de melocotón en cuatro. Ponlos extendidos en una bandeja. Métala en el congelador, y cuando esté congelado, guárdalo en bolsas de plástico y consérvalo en el congelador hasta el momento de utilizarlo. (Puedes utilizar otras frutas, como por ejemplo mandarinas). |